Esfuerzo desarrollado para asegurarse ciertos beneficios económicos. Juntamente con el capital y la tierra constituyen los tres factores de la producción. El trabajo se ha ido organizando de diversas formas, y comúnmente en masa a partir de la Revolución Industrial. Pero ello ha traÃdo aparejados muchos problemas relacionados con la explotación e inobservancia respecto de los derechos del trabajador, los que hoy se encuentran tutelados mediante la Organización Internacional del Trabajo y las legislaciones laborales de cada Nación.
Particularmente el trabajo de las mujeres se ha ido modificando en cuanto a su capacidad y desarrollo a lo largo de los tiempos, siendo que en la prehistoria hombres y mujeres desempeñaban el trabajo de la caza, por ejemplo, de manera similar. Ya con el surgimiento de la agricultura, tal trabajo quedó en cabeza de los hombres, relegando a la mujer a las actividades domésticas. Con el desarrollo del comercio en centros urbanos, las mujeres comenzaron a ejercer la venta o intercambio en los mismos. Pero con el tiempo se pudo comprobar que las mujeres han desarrollado las mismas capacidades para ejercer las labores que comúnmente desarrollaban los hombres y las han ejercido con dignidad y eficacia, todo ello sin descuidar la crianza de los hijos y la actividad doméstica. De igual modo aún no se ha alcanzado una igualdad estadÃstica calculada mundialmente referente a la jerarquÃa de las labores desarrolladas por la mujer o referente al monto de las remuneraciones. Aunque es preciso reconocer que en muchos paÃses el trabajo de la mujer comenzó a causa de la necesidad de ayudar al marido para la manutención familiar, hoy puede decirse que en muchas familias la mujer se ocupa de su subsistencia o posee mayor ingreso.