Desde que el hombre tuvo noción de valerse de las bondades que le brinda la naturaleza para su subsistencia, supo que hallarÃa una gran fuente de recursos en los rÃos.
La historia ha demostrado que siempre el hombre estableció su habitat cerca de aguas, y más frecuentemente, de un rÃo. Existen muchos ejemplos de civilizaciones que se han desarrollado a orillas de un rÃo. Los egipcios consideraban una bendición de los dioses el hecho de que todos los años el Nilo desbordara e inundara todo su valle pues sabÃan que cuando las aguas bajaran la fertilidad del suelo darÃa grandes cosechas. Dentro de su religión el Nilo tenÃa categorÃa de deidad. La Mesopotamia de Asia Menor, enmarcada por los rÃos Tigris y Eufrates, fue testigo de civilizaciones prodigiosas que se desarrollaron en un ambiente totalmente desértico.
Aún hoy podemos nombrar ejemplos en los cuales a pesar de la furia y los problemas que pueden ocasionar las crecidas el hombre permanece fiel; el Mississippi, el Ganges y el Amarillo son de destacar.
PodrÃamos nombrar muchos otros casos pero lo fundamental es reconocer que el hombre necesita del rÃo para desarrollarse y aprovechar sus bondades como ruta natural hacia otras tierras, como fuente de alimento y como fuente de vida.
Destaquemos entonces que son uno de los factores de concentración de la población, de la vida animal y vegetal.
Un rÃo es considerado una masa de agua que circula por el continente con una pendiente determinada por el relieve. El agua es aportada por varios elementos que llegan a él por cauces menores o afluentes, conectados a la corriente mayor en la confluencia formando una cuenca imbrÃfera.
Todo rÃo circula por su cauce o lecho, reconocido como la depresión que ocupa el agua que lleva el rÃo. En él se pueden distinguir dos partes: la que normalmente ocupa el caudal que circula o lecho menor y la que el rÃo utiliza cuando se producen las crecidas o lecho mayor.
De este modo la orilla o margen es el lÃmite del cauce, donde el rÃo puede llegar como máximo en una crecida normal. Es posible distinguir dos márgenes una derecha y una izquierda; su localización se obtiene de colocarse el observador de espaldas a la naciente y de frente a la desembocadura.
El punto opuesto, el más profundo, es llamado talweg o vaguada; éste tiene mucha importancia para la determinación de lÃmites entre paÃses o provincias.
Esta masa de agua llamada caudal no es fácil de medir: en principio se la obtiene en metros cúbicos (m3) para tener idea de volumen y se mide en varios puntos del recorrido del rÃo.
De esta forma el hombre pudo determinar que el caudal del rÃo presenta variaciones a lo largo del año, denominando al conjunto de ellas régimen hidrológico. En él se pueden determinar los momentos de mayor caudal, la creciente, en la cual el rÃo ocupa la parte del lecho mayor. Los momentos en que el rÃo lleva menor caudal, el estiaje, ocupa su lecho menor; éste es fácil de reconocer porque es por donde circula normalmente.
Un rÃo puede presentar.una caudal más o menos estable durante el año por recibir aportes constantes de aguas, aunque no sea de la misma fuente; es el régimen regular.
Por el contrario, si a lo largo del año su caudal tiene grandes altibajos, inclusive llegando al punto de no tener agua, al régimen se lo denomina irregular. Como las causas que generan este fenómeno son variadas y muchas veces combinadas entre sÃ, existen varios regÃmenes hidrológicos irregulares:
de deshielo, tropical, nival, de lluvias invernales, etc.
La naciente del rÃo es el comienzo a partir del aporte de distintos elementos. Se presenta como una corriente de agua en forma de arroyo, circulando entre grandes piedras y desfiladeros, formando saltos y cascadas a medida que avanza. A veces de una misma zona de montaña pueden nacer dos o más rÃos; esta zona es denominada nudo hidrográfico.
Puede suceder que en su camino se sumen aguas que surgen del interior de la corteza y de las lluvias y deshielos. Este sector del rÃo es el más llamativo por su fuerza y por el trabajo que realiza. Debido a la gran pendiente que lo caracteriza provoca un gran trabajo erosivo que se demuestra en la fuerza que tiene para arrastrar grandes trozos de rocas que encuentra a su paso.
Este primer tramo es denominado curso superior y muchas veces es tan intenso el trabajo erosivo que realiza que circula por zonas estrechas y muy profundas como gargantas y cañones. El agua del rÃo en este curso es clara y transparente, con poco sedimento. Es en esta zona donde el hombre suele emplazar grandes obras de ingenierÃa para aprovechar la pendiente del rÃo y producir energÃa hidroeléctrica; la fuerza del agua puede mover grandes turbinas generadoras.
El final de este curso se detecta sin mucha dificultad porque abandona el ámbito montañoso o de gran pendiente y ello provoca que pierda fuerza para seguir llevando rocas de tamaño considerable. Forma, entonces, los conos de deyección, con forma triangular, y originados por el depósito de esas rocas y se abre paso a través de los mismos para llegar al curso medio.
Es en este curso donde el rÃo tiene menor velocidad porque el cauce tiene menos pendiente. También disminuye el trabajo erosivo del rÃo y su caracterÃstica es el transporte de sedimentos más pequeños que los anteriores.
Es por ello que las aguas se tiñen de color amarronado o parecido, según los terrenos que recorra.
Muchas veces circula encajonado entre mesetas o valles poco profundos que erosiona para poder llegar a desaguar. Es en este curso donde el rió recibe a los afluentes que vuelcan sus aguas, aunque ello no es privativo de que suceda en los otros cursos.
La parte final del recorrido de un rÃo se llama curso inferior y aquà la pendiente se hace bastante escasa; por ello el rÃo ya no transporta sino que deposita todos los sedimentos que arrastra el agua, formando grandes depósitos de sedimentos en el fondo del cauce.
Esta escasa pendiente puede originar que el rÃo no encuentre su camino para llegar a desaguar y genere grandes curvas denominadas meandros, formados por la misma circulación del agua.
Aquà es donde suelen producirse inundaciones que perjudican al hombre y sus actividades porque coincide también que él elige esta zona para asentar sus ciudades y cultivos.
Otro motivo del asentamiento del hombre es la posibilidad de navegación que ofrece esta parte del rÃo, permitiendo establecer puertos si las condiciones son favorables como clima, situación geográfica y recursos naturales.
Este curso termina en la desembocadura, donde el rÃo toma contacto con el mar. Existen dos tipos de desembocaduras: el delta (islas que provocan la formación de brazos) y el estuario (amplio contacto del rÃo con el mar); a veces suelen presentarse combinados.
El desagüe de esta cuenca puede hacerlo en el mar, denominado cuenca exorreica, puede ocurrir que llegue a un espejo de agua en el interior del continente, una cuenca endorreica; o bien puede ser que la cuenca no logre desaguar y se pierda por evaporación o por infiltración siendo denominada cuenca arreica.
pamela!26 de Febrero de 2012
mucho no me cirbio!! la informacion=(
paola27 de Mayo de 2012
ta fino el resultado
KARLEY27 de Mayo de 2012
ESTA SUPER YO ESTOY CON PAOLA CON SOLO RESUMIR TODO SE ARREGLA
yamile y daniela8 de Agosto de 2012
buenisimo
niNa29 de Agosto de 2012
ta bueno!!!!!!!!=)
OSCAR5 de Octubre de 2012
re bueno me ayudo con mi tarea
karina11 de Octubre de 2012
con estas definiciones me ayudan con las tareas de mi hija
MILAGROS3 de Febrero de 2013
a mi tambien me ayudo en mi tarea qUE EMOCION
antonia6 de Mayo de 2013
muy bueno me sirvio todo la informacion