Siguiendo con nuestras reglas gramaticales, hoy vamos a repasar cuándo se utilizan comillas, cuándo rayas, cuándo guiones, cuándo paréntesis y finalmente cuándo debemos usar asteriscos.
Se usan para destacar:
- El título de un cuento o de un poema = “La creciente”, de Carlos Villafuerte.
- Una cita textual = “San Martín, como su físico, poseía una figura arrogante, altiva y en todo militar.”
- Palabras que corresponden a otras lenguas = “Cañe”, en italiano, significa perro.
- Palabras que corresponden a nuestra lengua cuando las queremos destacar = “Prudente” es la persona que obra con seriedad y recato.
Esta palabra proviene de la lengua griega antigua y significa “estrella”. Es un signo (*) que se coloca como llamada junto a una palabra y que nos remite al pie de la página, donde se halla la explicación de aquélla.
Se emplea:
- Para indicar que el autor le cede la palabra a un personaje = -¡Cuánto tiempo ha pasado ya!.
- Junto al nombre de la persona que habla: CARLOS. -¿Hace mucho que llegaste? MARÍA -Dos horas más o menos.
- Cuando intercalamos una o más palabras para aclarar algo = La niña -nadie sabía quién era- permaneció callada.
Se usa para:
- Realizar ejercicios de silabeo = re-tra-to.
- Separar en sílabas las palabras que no caben completamente al finalizar el renglón.
- Separar los vocablos que forman palabras compuestas = civilización greco-latina.
Se emplea para intercalar:
- Acotaciones en los diálogos = LA ABUELA (Cariñosamente.) -Te contaré un viejo cuento. EL NIETO (Sentándose a su lado.) -¡Empieza ya!
- Aclaraciones que separadas del texto no alteran el significado de la oración = Los otros retratos (¡cuántos hay!) fueron imaginados por los autores.
- Fechas = San Martín (1778-1850) amó la libertad.
Acotación es cada una de las notas que se ponen en la obra teatral, para explicar todo lo relativo a la acción o movimiento de los personajes.
Siempre que abrimos un paréntesis, debemos cerrarlo.